Itinerario, día cuarto
Monte de la cuarentena
Monte de la cuarentena
Jericó, la ciudad de los dátiles
Jericó
Jericó
Qumrán
Qumrán
Qumrán
Qumrán
Qumrán
Mar Muerto
Jerusalén
Jerusalén
Jerusalén
Iglesia de San Pedro in Gallicantu
Iglesia de San Pedro in Gallicantu
Iglesia de San Pedro in Gallicantu
San Pedro in Gallicantu
San Pedro in Gallicantu
San Pedro in Gallicantu
Puerta de Sión
El Cenáculo
El Cenáculo
Basílica de la Dormición
Basílica de la Dormición
Basílica de la Dormición
Basílica de la Dormición
Basílica de la Dormición
Basílica de la Dormición
Puerta de Damasco
Mercado
Mercado
Santo Sepulcro
Santo Sepulcro
Santo Sepulcro
Santo Sepulcro
Santo Sepulcro
Santo Sepulcro
Santo Sepulcro
Santo Sepulcro
Santo Sepulcro
Santo Sepulcro
Eim Karem
Iglesia de la Visitación
Iglesia de la Visitación
Iglesia de la Visitación
Iglesia de la Visitación
Eim Karem; al fondo, Iglesia de San Juan Bautista
Herodion
Vistas desde el Herodion: Belén
Vistas desde el Herodion: Jerusalén
Vistas desde el Herodion: desierto de Judá
Vistas desde el Herodion: desierto de Judá
Herodion
Herodion
Herodion
Herodion
Iglesia de los pastores
Iglesia de los pastores
Iglesia de los pastores
Iglesia de los pastores
Belén: Basílica de la Natividad
Belén: Basílica de la Natividad
Belén: Basílica de la Natividad
Belén: Basílica de la Natividad
Belén: Basílica de la Natividad
Jericó, Qumram, Eim Karem, Herodion, Belén
En una montaña al oeste de Jericó, hay un monasterio griego ortodoxo llamado el Monasterio Quarantel o de la Tentación. Según la tradición, fue aquí donde Jesús ayunó cuarenta días. Sobre la montaña están las ruinas de una capilla que marca el lugar donde Jesús fue tentado por el diablo (cf. Mt 4,1-11).
Tel-es-Sultán: las murallas de la vieja Jericó, descubiertas durante las excavaciones arqueológicas iniciadas en 1868, que prosiguieron en 1954, se remontan a diez mil años atrás.
Viajando de regreso a Jerusalén, Jesús pasó por Jericó. Entre la multitud que esperaba para verle, había un hombre pequeño llamado Zaqueo. Para poder verle mejor trepó a un sicómoro. El modo como Zaqueo obtuvo la salvación es relatado en Lucas 19,4-9.
Khirbet Qumrán (o ruinas de Qumrán) es un tell que se halla a 13 Km. al sur de Jericó y a 2 Km. de la costa occidental del mar Muerto, sobre los acantilados de la estrecha franja costera, cerca del oasis de Ayin Feshja.
Tres pastores fueron los protagonistas del hallazgo de los manuscritos del Mar Muerto, en 1946.
Las ruinas de la que fue una floreciente población y los escritos de hace más de 2000 años fueron descubiertos en Qumrán, situada en el punto más bajo del globo. Entre 150 a.C. y 68 a.C., la comunidad de los esenios encontró en Qumrán un paraje idealmente apartado para la oración y la contemplación. Separados de las tentaciones de la ciudad, en las alturas de una meseta sobre el Mar Muerto, aguardaban la llegada del Señor, de acuerdo a su interpretación de las palabras del profetas Isaías (cf. Is 40,3).
El más sorprendente hallazgo arqueológico de este siglo ocurrió en 1947, cuando, sin darse cuenta, un joven beduino encontró un tesoro de viejos manuscritos en una cueva de Qumrán.
Las excavaciones dirigidas por Roland de Vaux han desenterrado los restos de cinco periodos en épocas en que Qumrán estuvo habitada. El vasto scriptorium brida evidencia de la labor de los escribas, que transcribían textos de la Biblia y otras obras escritas en la época del Segundo Templo, sobre cuero, papiro y cobre.
Cuando Tito y las legiones romanas arribaron a Jericó, los esenios huyeron ocultando sus pergaminos en cuevas cercanas. El desierto mantuvo su secreto durante casi 2000 años. El descubrimiento de los pergaminos tuvo un enorme eco en el mundo cristiano, ya que fueron escritos en la época en que nació el cristianismo. Los rollos descubiertos en Qumrán se exhiben ahora en el Santuario del Libro del Museo Israel en Jerusalén.
Ein Karem es un pueblo situado a unos 7 Km al sudoeste de Jerusalén. Se le considera tradicionalmente como la “ciudad de Judá” que está relacionada con la vida de Juan el Bautista.
En este lugar fue donde la Virgen visitó a su prima Isabel.
La Iglesia de la visitación fue construida en el lugar donde estuvo ubicada la casa.
A la entrada, una escultura que representa el encuentro de María e Isabel. Sobre el muro, el Magnificat escrito en numerosos idiomas.
"En aquellos días, se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.
Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena de Espíritu Santo; y exclamando con gran voz, dijo: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre...”
(Lc 1,39)
Pintura al fresco en la que se representa la visitación, y debajo se encuentran el altar y el antiguo pozo.
A unos 12 kilómetros al sur de Jerusalén, en un monte con forma de cono truncado, que se eleva a 758 m. por sobre el nivel del mar, se encontraba Herodion, el palacio-fortaleza construido por el rey Herodes. Tenía una impresionante vista que cubría el Desierto de Judea y las Montañas de Moab al este, y los Montes de Judea hacia el oeste.
El Herodion está descrito con gran detalle por el historiador judío del siglo I Flavio Josefo:
Esta fortaleza, que se encuentra a unos sesenta estadios de distancia de Jerusalem, es naturalmente fuerte y muy apropiada para una estructura así porque en la cercanía hay un monte que se eleva a (mayor) altura por la mano del hombre y redondeado en forma de un seno. A intervalos tiene torres redondas y un escarpado ascenso formado por doscientos escalones de piedra labrada. Dentro de él hay costosos apartamentos reales hechos para la seguridad y el ornamento. En la base del monte hay zonas construidas de tal forma que vale la pena ver, entre otras cosas por el modo en que se trae allí el agua, que escasea en ese lugar, desde lejos y a gran costo. La planicie alrededor fue construida como una ciudad que no tiene paralelo, y el monte sirve de acrópolis para las demás residencias.
(Guerra I, 31, 10; Antigüedades XIV, 323-325)
La combinación de fortaleza y palacio es una singular innovación herodiana, que repitió en varios otros lugares, incluyendo Masada. En Herodión, se construyó un palacio-fortaleza circular en la cima de un monte, que se eleva 60 metros por encima de sus alrededores. Las fortificaciones consisten en dos muros concéntricos con un espacio de 2,5 m. entre ellos. Los muros exteriores miden 62 m. de diámetro. La fortificación tenía originalmente unos 30 metros de altura, con siete pisos. Dos de estos pisos eran cimientos subterráneos, reforzados por techos abovedados y la estructura superior de cinco pisos era considerablemente más alta que el patio del palacio. Techos de madera separaban los pisos, que se utilizaban para guardar y como cuartos para soldados y sirvientes. Enormes torres emergían de los muros hacia el exterior por los cuatro lados. La torre oriental - la más alta - era una imponente torre redonda sobre una sólida base de piedra y tenía 18 m. de diámetro.
Las otras tres torres eran semicirculares, de 16 m. de diámetro y sus pisos superiores servían como centros de almacenamiento y de áreas residenciales. Después de haberse construido un área fortificada alrededor del monte, se tendió un terraplén de considerable altura contiguo a los cimientos exteriores del fuerte, elevando artificialmente el monte y dándole una forma cónica. Al portón de entrada a la fortaleza, en el noreste, se llegaba por medio de una escalinata recta y escarpada dentro de un corredor construido en el terraplén.
Cisternas debajo de la fortaleza, que se llenaban con el agua de lluvia que era canalizada desde lo alto, aseguraban el abastecimiento de agua. Además, tres cisternas muy grandes se excavaron en la ladera exterior de la fortaleza (cerca de la entrada a la escalinata) y el agua de lluvia era canalizada a ellas desde el monte. El agua de esas cisternas era extraída por sirvientes que la llevaban a la cisterna en la cima del monte, que probablemente siempre se mantenía llena.
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Itinerario, día cuarto
Jericó, Qumram, Eim Karem, Herodion, Belén
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