2. Oramos

 

 

Maestro Divino, trabaja nuestra intimidad

y ayúdanos a descubrir nuestro propio pecado y debilidad,

para aprender a ser compasivos y comprensivos

con los errores y límites de nuestros hermanos.

 

Maestro Divino, danos un espíritu disponible y ágil, 

a la hora de perdonar y olvidar las ofensas que nos hacen.

 

Maestro Divino, danos generosidad y nobleza de ánimo

 cada vez que un hermano se acerque a pedirnos perdón.

 

Maestro Divino, háblanos al corazón de un modo persuasivo

y ayúdanos a optar radicalmente y permanentemente

por la opción del perdón y la reconciliación.

 

Maestro Divino, capacítanos para ofrecer a cada hermano

el don del perdón, con la misma dulzura y carińo

con que Tú nos lo ofreces cada instante. 

 

 

 

 

 

 

 

Esperanza Jaimes Guerra, pddm (Colombia)