Lectio Divina

Marcos 1,6b-11

 

Lectio Divina: Paz Carbonari, pddm (Argentina)

     leemos - meditamos - oramos

Meditación: Pilar Casarrubios, pddm (España)

 

 

Dios nos agració en el Amado

 

Invocación al Espíritu

 

 

1. Leemos la Palabra

 

Marcos 1,6b-11

En aquel tiempo, 7proclamaba Juan:

- Detrás de mí viene el que puede más que yo, y yo no merezco ni agacharme para desatarle las sandalias.

        8Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo.

        9Por entonces llegó Jesús desde Nazaret de Galilea a que Juan lo bautizara en el Jordán.

        10Apenas salió del agua, vio rasgarse el cielo y al Espíritu bajar hacia él como una paloma. 11Se oyó una voz del cielo:

- Tú eres mi Hijo amado, mi predilecto.

 

  Orientaciones para la lectura 

 

 

  El contexto de la narración

        El Evangelio de Marcos muestra algunas concordancias con el Antiguo Testamento. El elenco siguiente contiene las concordancias entre el evangelio de Marcos que la liturgia nos presenta hoy y el ciclo de Elías-Eliseo. Este ciclo nos presenta los elementos contenidos en la narración de la vida de Jesús y su precursor Juan.

 

Marcos

tema

1Re

2Re

1,6

El manto del profeta y el cinturón

1,8

1,9

En el Jordán

2,6-18

1,13

En la soledad del desierto

17,2-6

1,13

Comida traída por mensajeros celestes

19,1-8

1,14-15

El mensaje del profeta

18,21

1,6-7

  

        La primera parte del Evangelio de Marcos que la liturgia nos presenta en este Domingo (1,1-13), podemos llamarla “voces en el desierto”. De hecho, escuchamos que resuenan distintas voces: además de la voz de Juan el Bautista. En cuanto Jesús salió del agua, se oyó también una voz que venía del cielo y, al inicio de la narración, desde el lejano pasado, se oye la voz del profeta Isaías.

 

  El relato del bautismo del Señor

        El relato presenta a Juan bautizando en un lugar donde el agua es escasa y donde la inmersión en el agua es algo difícil. Escuchando la palabra “desierto” a la luz de la historia de Israel, nos acordamos de que es el lugar de las tentaciones del pueblo. En la tradición cristiana relativa al Antiguo Testamento, encontramos vivos recuerdos de la resistencia de Israel para obedecer a YHWH y de la misericordia que YHWH demostró a su pueblo haciendo resonar su propia voz en el desierto (1 Cor 10,1-13).

        Marcos antes de narrar el anuncio de Juan el Bautista, se detiene a describir su vestimenta (llevaba un vestido de piel de camello y un cinturón de cuero) y su alimentación  (langostas y miel silvestre). Esta descripción indica la vestimenta típica del profeta: el manto de pelo (Zac 13,4); además esta descripción parece la misma que la que identifica al profeta Elías en 2 Re 1,8. Esto nos indica que Juan es presentado como el profeta Elías, largamente esperado, hecho que reviste de mayor autoridad las palabras de Juan.

        Luego viene la proclamación de Juan el Bautista, quien dirige la atención a quien viene después de él que es más grande, y más fuerte que él. El anuncio del más fuerte es sin duda en referencia a Jesús. El Bautista afirma su relación con Jesús como la del siervo que desata humildemente las sandalias de su Señor. Esta distancia cualitativa entre Juan y Jesús se refleja también en la diferencia entre el bautismo con agua y el bautismo con Espíritu Santo. Ahora que Juan ha sido presentado como el Bautista, como el mensajero y el precursor de Jesús Mesías, como el retorno de Elías y, por tanto, como el profeta del final de los tiempos, la escena del Bautismo de Jesús se puede narrar. Después del Bautismo, Juan dará paso a Jesús, al más fuerte que él. El Bautismo se desarrolla en el río Jordán.

        

 

meditamos - oramos

 

 

 

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