1. Leemos y meditamos        2. Oramos

 

 

2. Oramos

 

Señor, Padre santo, "rico en misericordia"

renueva en mí, por el poder de tu Espíritu, el "oído de discípula"

para que sepa "escuchar", de manera especial en esta gran Semana

tu Palabra, la Palabra que es tu mismo Hijo, mi Señor y Maestro.

 

Que el Espíritu Santo me introduzca

en su Misterio pascual de muerte y vida,

me impregne de la fuerza de la salvación

para que sepa decir al abatido,

a todo el que sufre y se cruza en mi camino

"una palabra de aliento", tu Palabra de amor:

que sea Cirineo que ayude a llevar la cruz.

 

Como María la Virgen de la escucha y obediencia,

que yo sea capaz de acompañar a Jesús Maestro en su pasión

y a los hermanos y hermanas en los caminos de su propio calvario.

 

¡Aquí me tienes, Padre, para hacer tu voluntad!

 

 

 

 

 

Concepción González, pddm (España)