Lectura orante

Lucas 5,1-11

invocación inicial - leemos - meditamos - oramos 

 

 

 

«Desde ahora serás pescador de hombres»

 

Invocación al Espíritu

 

Luz de nuestro corazón, ven y habita en nosotros.

Haznos sentir el calor de tu gracia.

Guía de los pobres, eres nuestra esperanza.

En nuestros momentos tristes y alegres, eres siempre una luz grata.

Luz de santidad, ven y vive en nosotros.

El ardor de tu amor oriente nuestro camino.

Si te alejas, el hombre ya no tiene valor.

Por si sola el alma no puede levantarse.

Luz de nueva vida, ven y guíanos.

Limpia nuestras heridas, alegra nuestro corazón.

Atrae a los soberbios; acompaña a los que están perdidos.

Indícanos el camino hacia nuestra radiante luz. 

 

 

1. Leemos la Palabra

 

Lucas 5,1-11 

En aquel tiempo, 1 la gente se agolpaba alrededor de Jesús para oír la palabra de Dios, estando él a orillas del lago de Genesaret; 2 y vio dos barcas que estaban junto a la orilla: los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes.

        3 Subió a una de las barcas, la de Simón, y le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente.

        4 Cuando acabó de hablar, dijo a Simón:

- Rema mar adentro y echad las redes para pescar. 

        5 Simón contestó:

- Maestro, nos hemos pasado la noche bregando y no hemos cogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes.

        6 Y, puestos a la obra, hicieron una redada de peces tan grande, que reventaba la red. 7 Hicieron señas a los socios de la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Se acercaron ellos y llenaron las dos barcas, que casi se hundían. 8 Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús, diciendo:

- Apártate de mí, Señor, que soy un pecador.

        9 Y es que el asombro se había apoderado de él y de los que estaban con él, al ver la redada de peces que habían cogido; 10 y lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.

        Jesús dijo a Simón:

- No temas: desde ahora, serás pescador de hombres.

        11 Ellos sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, le siguieron.

 

 

  Orientaciones para la lectura 

 

 

El contexto literario

 

Con esta perícopa comienza una nueva sección que presenta la descripción del ministerio inicial de Jesús. La atención se dirige a sus colaboradores y enviados, especialmente a Simón Pedro. Viene bien caer en la cuenta de que Lucas, en contraste con Marcos (Mc 1,16-20), quería describir a Jesús caminando en soledad (Lc 4,14-44) antes de nombrar a los discípulos de los que se rodeó. 

 

 

El texto

 

  v. 1: los pueblos... escuchando la palabra de Dios: Por primera vez la predicación de Jesús es llamada "palabra de Dios". Lucas describe la palabra como fuente viva para los que tienen fe (8,21; 11,28). Entre los evangelistas, sólo Lucas atribuye la predicación de la "palabra de Dios" a Jesús (8,21; 11,28), y después, a los apóstoles y predicadores de la Iglesia (Hch 4,29.31; 6,2.7; 8,14; 11,1; 12,24; 13,5.7.44.46.48; 16,32; 17,13; 18,11). Así pues, se expresa la continuidad entre la misión de Jesús y la de la comunidad cristiana.

        La introducción de este término al comienzo del episodio indica que la llamada de los pescadores y sus respuestas es una ocasión para la proclamación efectiva de la Palabra de Dios.

 

junto al lago de Genesaret: Perteneciendo al mundo mediterráneo, Lucas nunca da el nombre de mar al lago, como hacen Marcos y Mateo.

 

v. 5: Simón contestó: "Maestro" (epistates): En Lucas, este término se encuentra siempre en boca de sus discípulos (8,24.25; 9,33.49), excepto en Lc 17,13 (los diez leprosos). Probablemente este dato sugiere una fe más profunda en la autoridad de Jesús que el habitual didaskalos, que se traduce también como "Maestro".

 

... pero, por tu palabra, echaré las redes: Ciertamente, no sólo la razón ha movido a Simón a echar la red ante la instigación del carpintero. Siempre es mejor pescar de noche y, si no se ha pescado nada, peor aún e inútil será hacerlo de día. Pero Simón pone fe y confianza en Jesús. El resultado será sorprendente.

 

 

  v.8: "¡apártate de mí, Señor, que soy un pecador!": Habiendo dado a Jesús el título "Maestro", Simón puede ahora llamarlo "Señor". Y esto porque, viendo la extraordinaria pesca que estaba ante sus ojos, Simón no tiene más remedio que ver en Jesús una manifestación, una epifanía de Dios. Él ha experimentado un milagro: el poder divino vivo en Jesús. La manifestación de Dios le conduce a un conocimiento de su ser pecador, de su indignidad. Así también cuando Dios se manifiesta a Isaías, el profeta confiesa: "¡Ay de mí, estoy perdido!" (Is 6,5).

        La admiración por Jesús ha atraído a Simón, pero, al mismo tiempo, el conocimiento de su ser pecador le lleva a retirarse. Es con la palabra "Señor" con lo que él expresa la grandeza de aquel al que ha conocido a través de este milagro.

        De repente, nos damos cuenta de que no sólo es una historia de la llamada de los pescadores sino algo más.

 

  v.10: No temas (me phobou): La fórmula "no temas", que se usa siempre en el Antiguo Testamento para las teofanías, se encuentra frecuentemente en Lucas (Lc 1,13.30; 2,10; 8,50; 12,7.32; Hch 18,9; 27,24). 

 

  "... desde ahora serás pescador de hombres" pone en énfasis en la actividad misionera que Simón está llamado a realizar.

 

  v.11: "dejándolo todo, le siguieron": La expresión "dejándolo" subraya la pobreza requerida a los discípulos de Cristo (Lc 18,22; 5,28; 5,11)

 

        Algunos exegetas dicen que la intención de esta narración de milagro es explicar o motivar la respuesta de los pescadores a la llamada de Jesús: habiendo visto el extraordinario poder de Jesús, ellos están dispuestos a creer en Él y a asociarse a Él. Otros comentaristas, sin embargo, ven en esta narración una simbología eclesiológica: la orden de echar las redes y la pesca abundante que sigue sugiere el envío de futuros misioneros al mundo y el éxito que obtendrán. Hay diversos argumentos que favorecen esta última opinión: 1) El hecho de que Lucas, obviamente, quiera asociar esta pesca milagrosa con la llamada de los discípulos; 2) La solicitud misionera y el universalismo de Lucas en todos sus escritos; 3) Jesús mismo ha hecho la conexión entre la pesca de los peces y la pesca de los hombres.

 

        La posición central de Pedro en esta narración expresa el interés que Lucas tiene en él. Pedro no estaba solo (podemos verificar esto en el uso de los plurales en los vv. 4.5.6 y 7), pero los otros no son llamados. Son mencionados muy oscuramente. En Marcos y Mateo, el anuncio de la vocación de ser pescadores fue dirigido a los dos hermanos, Simón y Andrés. Sin embargo, parece que Lucas quería evitar el nombre de Andrés y menciona sólo a Simón. Todo lo se le hace a Jesús (el "préstamo" de la barca) lo realiza Simón; y todo lo que Jesús hace (la pesca milagrosa) es hecho por Simón. Simón eclipsa, incluso, a los hijos de Zebedeo. Sus nombres se mencionan sólo al final de la narración (v.10) y sólo entre paréntesis, para explicar que estaban asombrados también, como Simón.

 

 

        

 

meditamos - oramos

 

 

 

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