¿Te consideras o te consideran los demás una persona alegre? ¿Cuáles son los
motivos de tu alegría? ¿Es la fe una fuente de gozo para ti?
El texto de Sofonías anuncia que Dios estará “en medio de ti”, en el
centro de tu persona. ¿Ocupa Él ese espacio o le mantienes aún en la
periferia de tu vida? Date cuenta de lo que ocupa el centro de tu atención,
de tus intereses, de tus búsquedas, de tu tiempo...
La fe en el Dios que nos habita, ¿te ayuda a superar todo temor?
Oración al Dios que está "en medio de mí"
(Inspirada
en Sof 3,14-18a; Is 12,2-6; Flp 4,4-7)
Muy
cerca de mí, en el centro de mi vida,
acompañándome
en todo tiempo como Amigo inseparable,
estás
Tú, Dios mío y Salvador mío.
Por
eso miro confiada y no tengo miedo
de
ningún infortunio que me pueda sobrevenir:
enfermedad,
fracaso, ruina, o incluso la muerte.
Porque
Tú eres mi Fuerza y mi Poder
para
vencer toda adversidad y toda amenaza.
En
mi desgracia, no estás frente a mí como enemigo que me ataca,
sino
junto a mí, como manos que me sostienen
y
brazos que me abrazan,
y
dentro de mí, como fuerza y esperanza
que
me pone en pie.
Tú
eres mi Dios, el Dios de mi alegría.
Por
eso te doy gracias y anuncio a toda la tierra
que
eres compasivo y misericordioso,
que
eres fuerza y salvación para los pobres,
que
llenas mi boca de risas y mi lengua de cantares,
que
suscitas en mí un cántico nuevo
de
alabanza y gratitud.
Nada
me preocupa y estoy siempre alegre en Ti,
porque
sé que Tú me rodeas, cuidando de mí,
y
que estás en medio de mí,
como
mi único Dios y Salvador.
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Mª Concepción López, pddm (España)