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2. Meditamos

 

¿Te consideras o te consideran los demás una persona alegre? ¿Cuáles son los motivos de tu alegría? ¿Es la fe una fuente de gozo para ti?

El texto de Sofonías anuncia que Dios estará “en medio de ti”, en el centro de tu persona. ¿Ocupa Él ese espacio o le mantienes aún en la periferia de tu vida? Date cuenta de lo que ocupa el centro de tu atención, de tus intereses, de tus búsquedas, de tu tiempo...

La fe en el Dios que nos habita, ¿te ayuda a superar todo temor?

 

3. Oramos

 

Oración al Dios que está "en medio de mí"

(Inspirada en Sof 3,14-18a; Is 12,2-6; Flp 4,4-7)

 

 

Muy cerca de mí, en el centro de mi vida,

acompañándome en todo tiempo como Amigo inseparable,

estás Tú, Dios mío y Salvador mío.

 

Por eso miro confiada y no tengo miedo

de ningún infortunio que me pueda sobrevenir:

enfermedad, fracaso, ruina, o incluso la muerte.

Porque Tú eres mi Fuerza y mi Poder

para vencer toda adversidad y toda amenaza.

 

En mi desgracia, no estás frente a mí como enemigo que me ataca,

sino junto a mí, como manos que me sostienen

y brazos que me abrazan,

y dentro de mí, como fuerza y esperanza

que me pone en pie.

 

Tú eres mi Dios, el Dios de mi alegría.

Por eso te doy gracias y anuncio a toda la tierra

que eres compasivo y misericordioso,

que eres fuerza y salvación para los pobres,

que llenas mi boca de risas y mi lengua de cantares,

que suscitas en mí un cántico nuevo

de alabanza y gratitud.

 

Nada me preocupa y estoy siempre alegre en Ti,

porque sé que Tú me rodeas, cuidando de mí,

y que estás en medio de mí,

como mi único Dios y Salvador.

 

 

 

 

 

 

 

Mª Concepción López, pddm (España)