«Señor, tú has dado a mi corazón

más alegría

que cuando abunda en trigo

y en vino nuevo» (Salmo 4, 8)

 

No te conformes con mirar la vida: experiméntala en su totalidad. La vida es más de lo que puedes llegar a ver.

Emplea tus sentidos para percibir la multiplicidad y variedad de la naturaleza.

(Karen Katafiasz, Vivir en plenitud, San Pablo, 1998)

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