«Los justos se alegran,

exultan ante el rostro de Dios,

y saltan de alegría» (Salmo 68,4)

 

Sólo por hoy seré feliz,

en la certeza de que he sido creado

para la felicidad

no sólo en el otro mundo,

sino en este también.

(Juan XXIII)

                 

[volver a página anterior]