«La luz se alza para el justo

y la alegría para los rectos de corazón» (Salmo 97,11)

 

La alegría no es un lenguaje de palabras,

es un lenguaje de miradas; 

la alegría es poderosamente subversiva,

porque subversivo 

es el amor sin distinciones

que transmite.

(Susana Tamaro)

[volver a página anterior]