«Mira hacia Oriente, Jerusalén,

y ve la alegría que te viene de Dios.

(...) Porque Dios 

guiará a Israel con alegría

a la luz de su gloria,

con la misericordia y la justicia

que vienen de él» (Ba 4, 36; 5,9)

 

Antes de dormir, 

agradece a Dios este día de vida.

Descansa sabiendo que eres amado,

bendecido y tiernamente sostenido

en las manos de Dios,

que es amor.

(Christine A. Adams, El arte de dar gracias

San Pablo, 1999)

 

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