«Ansiedad del corazón

deprime al hombre,

pero una palabra buena

le causa alegría» (Prov 12,25)

 

La paz y la guerra empiezan 

en el hogar.

Si de verdad queremos

que haya paz en el mundo,

empecemos por amarnos unos a otros

en el seno de nuestras propias familias.

(Teresa de Calcuta)

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