«Estad siempre alegres

en el Señor. Os lo repito: estad alegres.

(...) El Señor está cerca.

No os inquietéis por cosa alguna» 

(Filipenses 4,4.5b-6)

 

Sólo por hoy no tendré temores.

De manera particular, no tendré miedo

de gozar de lo que es bello,

y de creer en la bondad.

Puedo hacer el bien durante doce horas.

Lo que me descorazonaría sería

pensar tener que hacerlo

durante toda mi vida.

(Juan XXIII)

[volver a página anterior]