BUSCO TU ROSTRO

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Coro 1:

Señor mío,

busco tu Rostro en medio de los días y de las horas,

en medio de los afanes y de las prisas,

entre los pasos presurosos del andar cotidiano,

en el trabajo y en el descanso

del hogar y la familia.

¡Busco tu Rostro iluminando todo mi día!

 

Coro 2:

Busco tu Rostro en la Eucaristía.

Busco tu Rostro en la Palabra que nos regalas.

Busco tu Rostro en el abrazo y en la sonrisa.

Busco tu Rostro en la soledad y en la compañía,

en el silencio y en la palabra compartida.

¡Busco tu Rostro iluminando todo mi día!

 

Coro 1:

Mi alma te ansía de noche,

mi espíritu, en mi interior, madruga por ti.

Por la mañana, a medio día y al atardecer,

levanto a Ti mis ojos y mis manos

esperando que desciendas hacia mí y que, a tu modo,

me tomes de la mano y me guíes.

 

Coro 2:

Por la mañana, a medio día y al atardecer,

levanto a Ti mis ojos y mis manos

esperando que me mires y pronuncies sobre mí

una palabra de aliento

que me llene de vida nueva en tu Presencia.

¡Busco tu Rostro iluminando todo mi día!

 

Coro 1:

Dispón mis ojos a recibir tu Luz inextinguible.

Dispón mi corazón a dejarse amar por tu Amor sin límite.

Dispón mi mente a dejarse enseñar por tus pensamientos insondables.

Dispón mi voluntad a elegir todo lo que Tú prefieres.

 

Todos:

Déjame ver tu Rostro, hazme oír tu voz,

porque dulce es tu voz, y encantador tu Rostro,

oh Tú, el más hermoso de los Hombres,

en cuyos labios se derrama siempre la gracia que nos salva.

 

 

© Pías Discípulas del Divino Maestro

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