1. LLAMADA AL DISCIPULADO EN MARCOS

Juan Manuel Martín Moreno, sj, 21 de octubre de 2005

 

 

a) Contexto

La llamada de los discípulos en Marcos es semejante a la nuestra. Es un proceso con tres momentos vocacionales distintos. Es una vocación que va madurando. Meditaremos hoy la primera llamada en la playa (Ver las dos otras llamadas en Mc 3,13-19 y 6,7-12).                        .

Veamos ahora el contexto. En principio habría sido más lógico que Marcos hubiera na­rrado antes alguna actividad de Jesús -como hace Lucas- o alguna de sus enseñanzas, an­tes de contar la respuesta positiva de los discípulos. Pero el lector implícito ya las conocía y por eso puede entender la escena. En la secuencia de Marcos toda la fuerza de la llamada gravita en la autoridad de Jesús mismo, más bien que en ningún signo realizado o en la be­lleza de su mensaje. No se trata de psicoanalizar la vocación. La aceptación no necesita justificarse. Marcos sólo justifica el único rechazo vocacional, que es el del joven rico, di­ciendo que tenía muchas riquezas (10,22b). La aceptación no hay que explicarla, sólo el re­chazo. Al anteponer la llamada a cualquier otra actividad de Jesús, se está primando su im­portancia dentro del conjunto de la actividad desarrollada por Jesús. 

b) Interpretación del texto 

1. Movimiento 

En esta breve perícopa ya están los elementos básicos del discipulado. Jesús nunca descansa en Marcos. Se está siempre moviendo, e invita a los demás a moverse. Este moverse indica una actitud espiritual. Llamada a la itinerancia:

1,14: vino a Galilea

1,16: al pasar

1,19: yendo un poco más allá

1,21: y entraron en Cafarnaum

1,29: inmediatamente dejó la sinagoga

1,35: se levantó y se fue

1,39: y recorría toda la Galilea

2,1: y volvió a Cafarnaum.

Jesús no ha buscado a sus discípulos ni en escuelas ni en el templo, sino en sus lugares de trabajo, en la vida y el trabajo cotidianos. No les invita a sentarse en una escuela con una biblioteca. Su formación no es una formación libresca. Se educan al aire libre: junto al mar. Sus lugares son el desierto, el río Jordán y ahora el lago. Mar de Galilea que habla de gentiles. 

2. Comunidad

La llamada a la comunidad resuena en el verso final, el 21: "y entraron en Cafarnaum".

Hasta aquí, Jesús estaba solo y todos los verbos estaban en singular. A partir de ahora en­contramos un primer verbo en plural que se refiere a la comunidad incipiente en torno a Je­sús. De suyo es importante notar cómo las primeras llamadas son a parejas de hermanos. El tema de la fraternidad está insinuado aquí ya desde el inicio. Luego también los enviará de dos en dos (Mc 6,7). Cualquier tipo de individualismo está excluido del Reino. 

3. Importancia de la llamada al discipulado 

Es la primera palabra de Jesús en el evangelio de Marcos, dicha en estilo directo. La frase anterior "Se ha cumplido el plazo y está cerca el reinado de Dios. Convertíos y creed en la buena noticia", es más bien un resumen de la predicación.

El hecho de que Marcos haya situado la llamada de Jesús a los pescadores antes que cualquier actividad pública, o cualquier enseñanza, refuerza mucho el puesto de esta voca­ción en el conjunto de la misión de Jesús. Antes que a predicar o a curar, Jesús ha venido a reunir una comunidad en torno a sí. Jesús no hace nada solo. Hasta que no está acompa­ñado no empieza a actuar. Lucas ha construido los inicios del ministerio de una forma di­versa que parece más verosímil. Pero no olvidemos las intenciones teológicas de Marcos.

El seguimiento no consiste en estudiarse una enciclopedia sobre el cristianismo, sino en caminar detrás de una persona, detrás de Jesús. Es la suprema norma moral para el cris­tiano más allá de cualquier lista de mandamientos. 

4. Iniciativa y  autoridad 

Jesús toma la iniciativa: Vio..., dijo..., os haré... La mirada de Jesús es importante en Marcos. Es una mirada que nos configura, que nos dice quiénes somos.

Jesús les escoge a ellos, y no son ellos los que le escogen a él, como solía suceder con los rabinos. Las dos personas que toman la iniciativa son el Geraseno y el rico no obtienen la condición de discípulos. Jesús debe tener la iniciativa. El Geraseno se irá gozoso a cumplir su misión, y el joven rico se marchará triste.

Jesús ocupa el puesto central. Ordena con autoridad. Discipulado es obediencia. No se puede resistir a su llamada y la respuesta es inmediata. El hecho de que en la secuencia de Marcos el Jesús que aparece en la playa fuera un perfecto desconocido para los pescadores subraya el poder electrizante de su llamada. 

5. Dimensión misionera de la llamada 

Desde el principio la llamada comporta una dimensión misionera, probablemente con alusión a los gentiles en el hecho de que se haga en la Galilea de los gentiles. El mar de Galilea será el puente hacia el mundo gentil.

La metáfora de la pesca no tuvo éxito en la comunidad cristiana, que preferirá siempre la del pastor y el rebaño. La actitud del pescador hacia el pescado es distinta de la actitud del pastor hacia la oveja. Se trata con toda probabilidad de una de esas palabras que se remontan a Jesús mismo, y que no han sido formuladas por la comunidad.

En realidad los pescadores se han sentido pescados primero por Jesús. Luego, se les in­vitará a que sigan ellos pescando tal como han sido pescados. 

6. El elemento de la renuncia 

El discipulado lleva consigo dejar las posesiones y la familia, como se confirmará también más adelante (10,28-31). Se repite dos veces el verbo “dejar” en 18 y 20 con lo que Marcos subraya la importancia de esta acción. Se subraya la mención de las cosas que hay que dejar: redes, barcas (instrumentos de trabajo), empleados, familia... Son signos de su estatus laboral y control sobre otras personas, todo lo que parece esencial para el éxito humano. Para un galileo es un suicido abandonar sus herramientas de trabajo y la autori­dad sobre los empleados, pero aun más radical es la ruptura con la familia. Pero Jesús ofrece una nueva familia y un nuevo trabajo al servicio del reino.

 

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