(Texto del sacerdote Andrés Pardo)
El Viernes Santo
de 1991 el Papa Juan Pablo II estrenó un nuevo "Vía Crucis" en el
Coliseo de Roma y lo dio a conocer a todo el mundo por medio de la televisión.
El "Vía Crucis" siempre ha
sido un medio eficaz de centrar la espiritualidad del pueblo cristiano en torno
al camino de la cruz de Cristo, que es un camino esencialmente pascual. Junto a
las estaciones que tienen base en los relatos evangélicos, surgieron otras que
no se deducen directamente de la Sagrada Escritura (como, por ejemplo, el
episodio de la Verónica limpiando el rostro de Jesús, o el del encuentro de
Jesús con María, su madre, camino del Calvario). La reforma litúrgica,
promovida por el Concilio Vaticano II, quiere que todas las expresiones de
oración se basen en la Sagrada Escritura. Por eso Juan Pablo II en este
"Via Crucis" ha utilizado un formulario en el que todas las estaciones
tienen un fundamento evangélico y sus episodios están recogidos por alguno de
los cuatro evangelistas.
Éstas son las estaciones:
1ª.- Jesús en el huerto de los olivos. (Nueva)
2ª.- Jesús traicionado por Judas y arrestado. (Nueva)
3ª.- Jesús es condenado por el Sanedrín. (Nueva)
4ª.- Jesús es negado por Pedro. (Nueva)
5ª.- Jesús es juzgado por Pilato. (Antes, la 1ª)
6ª.- Jesús es flagelado y coronado de espinas. (Nueva)
7ª.- Jesús carga con la cruz. (Antes, la 2ª)
8ª.- Jesús es ayudado por el Cireneo. (Antes, la 5ª)
9ª.- Jesús encuentra a las mujeres de Jerusalén. (Antes, la 8ª)
10ª.- Jesús es crucificado. (Antes, la 11ª)
11ª.- Jesús promete su reino al buen ladrón. (Nueva)
12ª.- Jesús crucificado, la madre y el discípulo. (Nueva)
13ª.- Jesús muere en la cruz. (Antes, la 12ª)
14ª.- Jesús es depositado en el sepulcro. (Igual)
Primera
Estación
JESÚS EN EL HUERTO DE LOS OLIVOS
V/
Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R/ Porque con tu santa cruz redimiste al mundo.
Del evangelio de San Mateo (26, 36-39)
Jesús fue con ellos a un huerto, llamado Getsemaní, y les dijo: "Sentaos
aquí, mientras voy allá a orar". Y llevándose a Pedro y a los dos hijos
de Zebedeo, empezó a entristecerse y a angustiarse. Entonces dijo: "Me
muero de tristeza; quedaos aquí y velad conmigo". Y adelantándose un poco
cayó rostro en tierra y oraba diciendo: "Padre mío, si es posible que
pase y se aleje de mí ese cáliz. Pero no se haga lo que yo quiero, sino lo que
tú quieres".
Meditación
Getsemaní es el huerto de los olivos,
el huerto de la angustia,
el huerto de la soledad,
el huerto del sueño de los discípulos.
En Getsemaní Jesús experimenta
lo difícil de la obediencia,
la aceptación de la voluntad del Padre.
En Getsemaní los discípulos duermen
mientras Jesús ora.
Los discípulos son incapaces
de velar y acompañar
la agonía de Jesús, su desgarramiento,
su aceptación del cáliz amargo de la pasión.
Oración
Señor Jesús, que asumes el dolor, aceptas el sufrimiento, y superas la
tristeza última; concédenos sensibilidad y vigilancia para acompañarte
siempre en los hermanos que sufren, o están tristes y abandonados; danos la
fortaleza necesaria para beber, a ejemplo tuyo, el cáliz de la voluntad divina.
Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
R/
Amén.
(Padrenuestro, Avemaría y Gloria)
Canto
Misericordia, Señor, misericordia
Segunda
Estación
JESÚS, TRAICIONADO POR JUDAS Y ARRESTADO
V/ Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R/ Porque con tu santa cruz redimiste al mundo.
Del evangelio de San Mateo (26, 47-50)
Todavía estaba hablando, cuando apareció Judas, uno de los doce, acompañado
de un tropel de gente, con espadas y palos, mandado por los sumos sacerdotes y
los senadores del pueblo. El traidor les había dado esta contraseña: "Al
que yo bese, ése es: detenedlo". Después se acercó a Jesús y le
dijo:"¡Salve, Maestro!" Y lo besó. Pero Jesús le contestó:
"Amigo, ¿a qué vienes?” Entonces se acercaron a Jesús y le echaron
mano para detenerlo.
Meditación
Es terrible sentirse traicionado,
vendido por un amigo.
Nunca se podrá justificar
la primacía del dinero sobre el amor.
Judas cenó con Cristo
y en compañía de los apóstoles;
No se le notaba lo que iba a hacer.
Y salió a la noche negra de la traición.
Judas dio un beso falso
para entregar al Maestro,
prostituyendo el signo noble del amor.
Besó para traicionar.
Oración
Señor
Jesús, tu agonía bajo el olivo, árbol de la paz, termina con el ruido y el
tumulto de la traición y el prendimiento; te pedimos fidelidad en el amor,
constancia en el bien y verdad en la palabra. Líbranos siempre de la traición
y del engaño. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
R/
Amén.
(Padrenuestro, Avemaría y Gloria)
Canto
Misericordia, Señor, misericordia
Tercera Estación
JESÚS ES CONDENADO POR EL SANEDRÍN
V/
Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R/ Porque con tu santa cruz redimiste al mundo.
Del evangelio de San Mateo (26, 59. 64-66)
Los sumos sacerdotes y el sanedrín en pleno buscaban un falso testimonio contra
Jesús para condenarlo a muerte . Y el sumo sacerdote le dijo: "Te conjuro
por Dios vivo a que nos digas si tú eres el Mesías, el Hijo de Dios". Jesús
le respondió: "Tú lo has dicho. Más aún, yo os digo: Desde ahora veréis
que el Hijo del hombre está sentado a la derecha del Todopoderoso y que viene
sobre las nubes del cielo." Entonces el sumo sacerdote rasgó sus
vestiduras, diciendo: "Has blasfemado. ¿Qué necesidad tenemos ya de
testigos? Acabáis de oír la blasfemia. ¿Qué decidís?" Y ellos
contestaron: "Es reo de muerte."
Meditación
El Sanedrín, el Gran Consejo
de ancianos, sacerdotes y escribas,
reunido en convocatoria extraordinaria.
en lugar desacostumbrado
y a hora inhabitual,
decide la muerte de Jesús.
Un tribunal, signo de la justicia,
actúa injustamente
condenando al Justo.
A la inocencia se la hace culpable.
Querer condenar a muerte,
falsear testimonios,
quitar de en medio al que interpela
desde la coherencia y limpieza de vida,
ha sido y es actitud frecuente.
Oración
Señor Jesús, callado ante el tribunal, condenado a muerte, abofeteado y
escupido; ¡qué gran lección de silencio y humildad nos das a quienes hablamos
tanto y juzgamos negativamente! Concédenos la gracia de vivir en perdón, de no
condenar nunca a nadie, de no escandalizarnos falsamente. Tú que vives y reinas
por los siglos de los siglos.
R/
Amén.
(Padrenuestro, Avemaría y Gloria)
Canto
Misericordia, Señor, misericordia
Cuarta Estación
JESÚS ES NEGADO POR PEDRO
V/
Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R/ Porque con tu santa cruz redimiste al mundo.
Del evangelio de San Mateo (26, 69-75)
Pedro estaba sentado fuera en el patio, y se le acercó una criada y le dijo:
"También tú andabas con Jesús el Galileo."Él lo negó delante de
todos, diciendo: "No sé qué quieres decir." Y al salir al portal lo
vio otra y dijo a los que estaban allí: "Éste andaba con Jesús el
Nazareno."Otra vez negó él con juramento: "No conozco a ese
hombre." Poco después se acercaron los que estaban allí y dijeron a
Pedro: "Seguro; tú también eres de ellos te delata tu acento."
Entonces él se puso a echar maldiciones y a jurar, diciendo: "No conozco a
ese hombre." Y enseguida cantó un gallo. Pedro se acordó de aquellas
palabras de Jesús: "Antes de que cante el gallo, me negarás tres
veces." Y, saliendo afuera, lloró amargamente.
Meditación
En la noche de la pasión,
frente a un tribunal de mujeres y soldados,
lleno de miedo y de sudor,
Pedro negó públicamente su vinculación con el Nazareno.
Pedro, tú que oíste el canto del gallo,
tú que lloraste tu negación,
¿no oyes los gritos de los cobardes
que niegan para no ser condenados?
¿no ves a los negadores de siempre,
a quienes les tiembla el alma en el cuerpo?
Pedro se acordó de aquello
que le había dicho Jesús,
se arrepintió
y rompió a llorar amargamente.
Oración
Señor Jesús, la luz serena y bondadosa de tus ojos penetró en la noche; tus
ojos luminosos se cruzaron con los ojos enrojecidos de Pedro; concédenos ser
sinceros y fuertes en la debilidad de nuestras lágrimas, y saber llorar nuestra
cobardía para poder volver a ver tu rostro. Tú que vives y reinas por los
siglos de los siglos.
R/
Amén.
(Padrenuestro, Avemaría y Gloria)
Canto
Misericordia, Señor, misericordia
Quinta Estación
JESÚS ES JUZGADO POR PILATO
V/
Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R/ Porque con tu santa cruz redimiste al mundo.
Del evangelio de San Mateo (27, 24-26)
Al ver Pilato que todo era inútil y que, al contrario se estaba formando un
tumulto, tomó agua y se lavó las manos en presencia de la multitud, diciendo:
"Soy inocente de esta sangre. ¡Allá vosotros!" Y el pueblo entero
contestó: "Su sangre caiga sobre nosotros y sobre nuestros hijos!"
Entonces les soltó a Barrabás; y a Jesús, después de azotarlo, lo entregó
para que lo crucificaran.
Meditación
Pilato quiso mantener el orden
en medio de un pueblo levantisco,
y quiso también salvar a un inocente.
Las dos cosas se contraponían.
Los gritos de la multitud le impresionaban.
Y aunque se lavó las manos ante la gente,
acabó siendo culpable del asesinato de un inocente.
Pilato,
curioso por saber qué es la verdad,
no la descubre ante Cristo,
que calla ante él.
Pilato
quiso dar gusto a la gente
liberando a un homicida
y condenando a quien había venido
a dar la vida por todos.
Oración
Señor Jesús, que del tribunal religioso fuiste llevado ante la autoridad política
para ser condenado; Tú que pasaste por la vida haciendo el bien y predicando la
Buena Noticia de la salvación, eres entregado a los envidiosos para ser
crucificado. Líbranos de la hipocresía de lavarnos las manos ante la
injusticia; que a ejemplo tuyo, en toda circunstancia, siempre estemos
dispuestos a salvar y nunca a condenar. Tú que vives y reinas por los siglos de
los siglos.
R/ Amén.
(Padrenuestro, Avemaría y Gloria)
Canto
Misericordia, Señor, misericordia
Sexta Estación
JESÚS ES FLAGELADO Y CORONADO DE ESPINAS
V/
Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R/ Porque con tu santa cruz redimiste al mundo.
Del evangelio de San Mateo (27, 27-30)
Los soldados del gobernador se llevaron a Jesús al pretorio y reunieron
alrededor de él a toda la compañía; lo desnudaron y le pusieron un manto de
color púrpura y, trenzando una corona de espinas, se la ciñeron a la cabeza y
le pusieron una caña en la mano derecha. Y, doblando ante él la rodilla, se
burlaban de él diciendo: "¡Salve, rey de los judíos!" Luego le
escupían, le quitaban la caña y le golpeaban con ella la cabeza.
Meditación
Refinadísima tortura
la que padeció Cristo:
tortura y flagelación
y de la burla sangrante.
Los azotes terminan
en coronación de espinas.
¡Qué infamia de las soldados!
¡Qué escarnio de falso acatamiento!
La burla de las genuflexiones,
los golpes en la cabeza
y los salivazos en el rostro.
Al dolor moral se une el físico.
Oración
Señor Jesús, Cristo de las injurias, flagelado, ultrajado, escarnecido,
coronado de espinas. ¡Cuánta paciencia hay que aprender ante tu imagen atada a
la columna, y ante la burla de los que no tienen compasión! Ilumínanos con tu
amor para que nunca flagelemos a nadie, ni coronemos con espinas, ni nos
burlemos de los débiles, ni ejerzamos la violencia física. Tú, el paciente,
que vives y reinas por los siglos de los siglos.
R/ Amén.
(Padrenuestro, Avemaría y Gloria)
Canto
Misericordia, Señor, misericordia
Séptima Estación
JESÚS CARGA CON LA CRUZ
V/
Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R/ Porque con tu santa cruz redimiste al mundo.
Del evangelio de San Juan (19, 16-17)
Tomaron a Jesús, y él, cargando con la cruz, salió al sitio llamado "de
la Calavera"
(que en hebreo se dice Gólgota)
Meditación
Sobre los hombros de Jesús
colocaron, colocamos todos, la cruz.
Su peso es duro,
pero sobre todo lo es por su final.
El Hijo de Dios camina con la cruz a cuestas
para salvar a los hijos de los hombres.
La cruz de Cristo es bien diferente
de las cruces de adorno, poder y honor,
que nos colocamos los hombres.
El árbol seco del patíbulo
se convierte en árbol verde de vida.
Oración
Señor Jesús, Maestro desde la cruz, sacerdote del único sacrificio, enséñanos
a ser discípulos tuyos, a saber tomar nuestra propia cruz, a seguirte siempre.
Danos la verdadera sabiduría para saber aceptar y entender la cruz como camino
necesario para la gloria. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
R/ Amén.
(Padrenuestro, Avemaría y Gloria)
Canto
Misericordia, Señor, misericordia
Octava Estación
JESÚS ES AYUDADO POR EL CIRENEO A LLEVAR LA CRUZ
V/ Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R/ Porque con tu santa cruz redimiste al mundo.
Del evangelio de San Mateo (27, 32)
Al salir, encontraron a un hombre de Cirene, llamado Simón, y lo forzaron a que
llevara la cruz.
Meditación
Nadie quería ayudar a Jesús,
no hubo espontáneos.
El Cireneo es obligado por los soldados
a llevar la cruz
de un condenado a muerte.
Hay muchos "cireneos" forzosos,
que se compran o alquilan,
pero no lo hacen por compasión.
Ser "cireneo" es no rehuir la cruz del hermano,
es entender el Evangelio del sufrimiento,
es ser solidario del hombre humillado.
Oración
Señor Jesús, que por cargar con la cruz de todos los hombres tuviste que ser
ayudado por el Cireneo en tu camino hacia el Calvario, danos entrañas de
misericordia, enséñanos a llevar la cruz y haz que nunca dejemos tirados, al
borde del camino de la vida, a los hombres con sus cruces. Tú que vives y
reinas por los siglos de los siglos.
R/ Amén.
(Padrenuestro, Avemaría y Gloria)
Canto
Misericordia, Señor, misericordia
Novena Estación
JESÚS ENCUENTRA A LAS MUJERES DE JERUSALÉN
V/ Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R/ Porque con tu santa cruz redimiste al mundo.
Del evangelio de San Lucas (23, 27-28)
Lo seguía un gran gentío del pueblo, y de mujeres que se daban golpes y
lanzaban lamentos por Él. Jesús se volvió hacia ellas y les dijo: "Hijas
de Jerusalén, no lloréis por mí, llorad por vosotras y por vuestros
hijos".
Meditación
Lloraban las mujeres de Jerusalén
y Jesús reprendió sus lágrimas
con extrañas palabras de advertencia.
No hay que llorar con lamentos estériles,
que no alivian ningún dolor del mundo.
Todos somos invitados
a llorar con realismo
sobre nosotros mismos,
a no ser plañideros de los demás.
El llanto del cristiano
debe ser el arrepentimiento,
la justa penitencia, la conversión.
"Dichosos los que lloran,
porque serán consolados".
"Los que siembran entre lágrimas,
cosecharán entre cantares".
Oración
Señor Jesús, que nos miras con amor y te compadeces de todos; perdona nuestros
falsos lamentos. Haz que sepamos llorar la sequedad de nuestras vidas egoístas,
para florecer con frutos de amor sincero. Tú que vives y reinas por los siglos
de los siglos.
R/ Amén.
(Padrenuestro, Avemaría y Gloria)
Canto
Misericordia, Señor, misericordia
Décima Estación
JESÚS ES CRUCIFICADO
V/ Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R/ Porque con tu santa cruz redimiste al mundo.
Del evangelio de San Mateo (27, 33-38)
Cuando llegaron al lugar llamado Gólgota (que quiere decir "La
Calavera"), le dieron a beber vino mezclado con hiel; él lo probó, pero
no quiso beberlo. Después de crucificarlo se repartieron su ropa echándola a
suerte y luego se sentaron a custodiarlo. Encima de la cabeza colocaron un
letrero con la acusación: ÉSTE ES JESÚS, EL REY DE LOS JUDÍOS. Crucificaron
con él a dos bandidos, uno a la derecha y otro a la izquierda.
Meditación
Ha llegado la hora de la crucifixión;
Jesús es cosido a la cruz
y es alzado en alto.
Sus brazos extendidos
entre el cielo y la tierra
trazan el signo indeleble de la alianza.
El árbol seco de la cruz
se tiñe de la púrpura de la sangre divina.
Siempre es difícil entender la locura de la cruz,
necedad para el mundo
y salvación para el cristiano.
¡Dulce árbol donde la vida empieza
con un peso tan dulce en su corteza!
Señor Jesús, crucificado por nuestros delitos, exaltado sobre el calvario del
mundo para redimir a todos: en la cruz te reconocemos como nuestro salvador. Te
bendecimos y te adoramos en el patíbulo de la cruz, signo de victoria y de
triunfo. Concédenos saber aceptar nuestras cruces de cada día. Tú que vives y
reinas por los siglos de los siglos.
R/ Amén.
(Padrenuestro, Avemaría y Gloria)
Canto
Misericordia, Señor, misericordia
Undécima Estación
JESÚS PROMETE SU REINO AL BUEN LADRÓN
V/ Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R/ Porque con tu santa cruz redimiste al mundo.
Del evangelio de San Lucas (23, 39-40.43)
Uno de los malhechores crucificados lo insultaba. Pero el otro lo increpaba:
"¿Ni siquiera temes tú a Dios?" Y decía: "Jesús, acuérdate
de mí cuando llegues a tu Reino". Jesús le respondió: "Te lo
aseguro: hoy estarás conmigo en el paraíso".
Meditación
Cristo es crucificado entre malhechores,
su última compañía son dos ladrones.
¡Aparente confusión del bien con el mal!
El viento del Calvario
cierne y zarandea las tres cruces.
Las palabras sinceras ante la muerte
siempre son solemnes,
y sobre todo la última petición:
"Acuérdate de mí cuando llegues a tu Reino".
El buen ladrón descubrió al crucificado
desde su propia cruz.
Y Jesús sigue salvando:
"Hoy estarás conmigo en el paraíso".
Oración
Señor Jesús, crucificado en compañía extraña, insultado y suplicado en la
agonía, te pedimos, como el buen ladrón, que no nos olvides, que no nos
abandones al final, que te apiades de nosotros y nos lleves a la casa del Padre.
Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
R/ Amén.
(Padrenuestro, Avemaría y Gloria)
Canto
Misericordia, Señor, misericordia
Duodécima Estación
JESÚS CRUCIFICADO, LA MADRE Y EL DISCÍPULO
V/ Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R/ Porque con tu santa cruz redimiste al mundo.
Del evangelio de San Juan (19, 26-27)
Jesús, al ver a su madre y cerca al discípulo que tanto quería, dijo a su
madre: "Mujer, ahí tienes a tu hijo". Luego dijo al discípulo:
"Ahí tienes a tu madre". Y desde aquella hora el discípulo la recibió
en su casa.
Meditación
En la cumbre del Gólgota,
junto a la cruz de Jesús,
se recortan las siluetas
de la Madre y el discípulo.
Los retablos de nuestras iglesias
se coronan con estas mismas imágenes.
Todo es cima en la cruz.
Muda e inmóvil, junto al patíbulo,
está la Madre Dolorosa,
viendo morir al hijo abandonado.
Y desde entonces
se remedió la soledad de la Madre
y la orfandad de todos:
somos hijos regenerados,
hijos bien nacidos en el dolor.
Oración
Señor Jesús, que antes de morir nos hiciste la última gran donación; te
damos gracias por la Madre Dolorosa, que es nuestro mejor consuelo y herencia.
Te pedimos estar siempre, como María y Juan, al pie de la cruz, pues solamente
los valientes deben sufrir junto a Dios. Tú que vives y reinas por los siglos
de los siglos.
R/ Amén.
(Padrenuestro, Avemaría y Gloria)
Canto
Misericordia, Señor, misericordia
Decimotercera Estación
JESÚS MUERE EN LA CRUZ
V/ Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R/ Porque con tu santa cruz redimiste al mundo.
Del evangelio de San Mateo (27, 45-46.48.50-52)
Desde el mediodía hasta la media tarde vinieron tinieblas sobre toda aquella
región. A media tarde Jesús gritó: "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me
has abandonado?"Uno de ellos fue corriendo; en seguida cogió una esponja
empapada en vinagre y, sujetándola en una caña, le dio de beber. Jesús dio
otro grito fuerte y exhaló el espíritu. Entonces el velo del templo se rasgó
en dos de arriba abajo; la tierra tembló, las rocas se rajaron, las tumbas se
abrieron y muchos cuerpos de santos que habían muerto resucitaron.
Meditación
Todo moribundo experimenta
la sombra de la angustia de la soledad,
el abandono total.
Pero ¿el Padre puede abandonar al Hijo?
El grito de Jesús es un grito misterioso,
de sufrimiento total,
de esperanza contra toda esperanza.
Los labios de Jesús
confiesan otro misterio:
la sed de su cuerpo es sed divina.
Y Jesús muere ante los que le miran
y ante los que se burlan de Él.
Reclinó la cabeza coronada de espinas.
Y ante el pasmo de cielo y tierra,
pende colgado y muerto
el cuerpo del Hijo de Dios.
Oración
Señor Jesús, Tú has muerto para darnos la vida, con tu muerte has
reconciliado todo, en tu muerte hemos aprendido la lección suprema del amor.
Desde tu muerte ya tiene sentido nuestra muerte. ¡Apiádate de todos los
muertos! Enséñanos a saber vivir para saber morir como Tú. Tú que vives y
reinas por los siglos de los siglos.
R/ Amén.
(Padrenuestro, Avemaría y Gloria)
Canto
Misericordia, Señor, misericordia
Decimocuarta Estación
JESÚS ES DEPOSITADO EN EL SEPULCRO
V/ Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R/ Porque con tu santa cruz redimiste al mundo.
Del evangelio de San Mateo (27, 57-60)
Al anochecer llegó un hombre rico de Arimatea, llamado José, que era también
discípulo de Jesús. Este acudió a Pilato a pedirle el cuerpo de Jesús. Y
Pilato mandó que se lo entregaran. José, tomando el cuerpo de Jesús, lo
envolvió en una sábana limpia, lo puso en el sepulcro nuevo que se había
excavado en una roca, rodó una piedra grande a la entrada del sepulcro y se
marchó.
Meditación
Al final de la tragedia
hay este remate de ternura y dramatismo:
Jesús es sepultado
para que su cadáver
no quedara expuesto y entregado a la noche.
Jesús es desclavado
y descendido de la cruz.
La sábana conoce el último contacto
de la piel, ya sosegada, maltratada de Jesús.
El cuerpo de Cristo estrena sepulcro.
Todo se hace silencio.
El silencio de Dios.
Y por entre las grietas
de la piedra rodada sobre el sepulcro
sale el aroma del cuerpo ungido de Cristo,
el aroma de la inminente resurrección.
Oración
Señor Jesús, hemos meditado tu pasión, hemos contemplado tu muerte, hemos
llegado a tu sepulcro. Tú que estuviste tres días sepultado concédenos la
gracia de entender que nuestra muerte es una espera de la resurrección
gloriosa. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
R/ Amén.
(Padrenuestro, Avemaría y Gloria)
Canto
Misericordia, Señor, misericordia
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Pías Discípulas
del Divino Maestro
C/ Canal de la Mancha, 2 (28022 – Madrid)